
La IA para madres emprendedoras: familia y negocio
La IA para madres emprendedoras no tiene por qué ser un tema reservado a expertas en tecnología. Puede empezar con algo tan cotidiano como la lista de la compra. Eso es lo que explica Vilma Núñez en esta conversación de Madres Reinventadas, y lo cuenta con ejemplos de su propia casa y de su propio negocio.
Grabamos la entrevista durante la gala Yes We Mom, en la celebración del décimo aniversario de Mamis Digitales. Vilma habla de cómo define el éxito siendo madre y empresaria, de cómo planifica su tiempo, de cómo empezó su carrera dudando de sí misma y de cómo usa la inteligencia artificial para quitarse carga mental.
En este artículo encontrarás las ideas que más nos han hecho pensar, ordenadas por temas. Si prefieres escucharla con sus propias palabras, el episodio completo está al final.
¿Qué es el éxito para una madre emprendedora?
Vilma empieza hablando de una libreta vacía que se compró el día anterior. Cuenta que, hace tiempo, se sentó a escribir cómo sería una vida de éxito para ella, y que lo primero que le apareció fue esto: levantarse sin alarma.
Hábitos de personas disciplinadas
Según Vilma, muchos de los hábitos que asociamos con la gente súper exitosa son en realidad hábitos de personas disciplinadas que han priorizado otras cosas. Su ejemplo es sencillo: en vez de quedarte viendo Netflix, acuéstate temprano y tu cuerpo se levanta solo. Ella se levanta sin alarma la mayoría de los días.
Ser madre a su manera
También reconoce con naturalidad algo que no le gusta: hacer la lonchera de su hija. Prefiere dedicarle ese tiempo a otras cosas, como peinarla de forma divertida, hablar con ella y darle frases de afirmación por la mañana. Cuenta que, cuando le pregunta «¿quién ama las matemáticas?», Emma responde «yo, mami», aunque hace un tiempo le iba mal en esa asignatura.
Para Vilma, lo importante fue reconocer cómo quería ser madre, y no cómo creía que debía serlo.
Integrar casa y trabajo
Para ella, el éxito a veces es pasar cuatro días sin salir de casa en ropa de deporte, y otras veces es estar en un evento como la gala. Por eso dice que su definición no es una cosa o la otra: busca cómo integrarlas.
Lo consigue planificando. Cuando viaja por trabajo y vuelve a Miami, cuenta que llega el sábado a las diez de la noche y esa misma noche hace la rutina de sueño con su hija. El domingo lo pasan entero juntas, y no vuelve a abrir el ordenador, quizá, hasta el martes.
Todo eso lo planifica con antelación para no quejarse después. Explica que antes, cuando estaba en un sitio, quería estar en el otro: si estaba trabajando, quería estar con su hija, y si estaba con su hija, quería estar trabajando. Para ella, eso no era éxito. Esa misma lógica la aplica al año que viene: ya está poniendo en el calendario de 2027 sus vacaciones familiares para que ningún evento de trabajo se cuele en ellas.
Si te interesa seguir con este tema, en nuestro episodio Productividad para madres: cómo trabajar desde casa sin agotarte hablamos de cómo organizarte sin llegar al agotamiento.
Empezar dudando: la historia de su carrera
Vilma abrió su blog en 2011. Cuenta que la gente le decía que ya había un montón de blogs de redes sociales, y que ella respondía que era rebelde y que no había ninguno como el suyo. Empezó compartiendo estudios y probando, hasta que descubrió que lo que funcionaba eran las plantillas. Fueron las plantillas las que la hicieron conocida.
Desde ahí defiende la generosidad: no tener miedo de compartir tu presente porque confías en tu capacidad de seguir construyendo. Y da un consejo a quien vende formación: nunca vendas solamente tu pasado, comparte también tu presente y tu futuro.
Desventajas reales
Vilma no cuenta una historia de partida fácil. Explica que tenía dos desventajas: el español es su segundo idioma, así que no escribía tan bien como otros, y hasta hace unos años tuvo problemas serios de autoestima. Dice que ha construido su carrera dudando de sí misma y que por eso anima a lanzarse: siempre vas a tener dudas.
Su receta no es sacrificarse. Pide esforzarse, diferenciarse, tener paciencia y no desistir. Y subraya que no dejó de vivir mientras tanto: siguió viajando y viendo sus series.
Cuestionar el «no se puede»
Cuando nació su hija, Vilma creó un funnel al que llamó «The Nanny Funnel», para poder pagar a una niñera. Luego se dio cuenta de que era mejor llevarla al colegio y pagar la guardería. Lo que le interesa es la actitud: en vez de aceptar el «no se puede», se pregunta «¿y cómo se puede?». Cree que una parte rebelde puede ayudarte a cuestionar lo que te dicen y a ser firme con tu propia idea de éxito.
Si te cuesta confiar en ti para dar este paso, puede ayudarte el episodio Aprende a creer en ti, con Silvia Leal.
Cómo empezar con la IA para madres emprendedoras sin miedo
Franc le preguntó cómo ve ahora empezar de cero con la tecnología. La respuesta de Vilma es una invitación: preguntarte si, volviendo a empezar, volverías a elegir tu profesión. Si la respuesta es sí, imagina cómo la harías con IA. Ella dice que, con la IA, su potencial se multiplicó, y resume su cambio de mentalidad con una frase: «No tengo que trabajar, quiero crear».
Una de las preguntas del público fue muy directa: ¿qué puedo hacer ya, si me da miedo la tecnología? La respuesta de Vilma es concreta.
Una tarea aburrida del trabajo y otra de casa
Su consejo es elegir dos cosas que te den mucha pereza: una de tu trabajo y otra de tu vida personal. En el trabajo, suele hacer propuestas a clientes. En casa, puede ser la lista de la compra.
Para la compra propone que la IA te pregunte cada día, al terminar la cena, qué falta en casa. Así, cuando vas al súper el sábado, la lista ya está hecha. También sugiere hacer una foto a la despensa y a la nevera y pedirle ideas de comidas, explicándole qué come cada persona de la familia.
Ponle IA al proceso, no solo al entregable
En su empresa, las propuestas salen de una mini app que creó alguien no técnico de su equipo. Reúne los servicios que venden y lo que quiere el cliente, genera un borrador y luego se edita. Su consejo es aplicar la IA al proceso entero y no solo al documento final.
Para quien quiera ampliar este tema, hablamos de cómo se está transformando el trabajo en Habilidades que la IA no puede reemplazar: 3 claves en 2026.
Menos fatiga mental, una noche a la vez
Vilma defiende que dominar la IA sirve para evitar la fatiga mental, la que viene de pasar el día resolviendo problemas y tomando decisiones. Y propone cambiar la vida poco a poco: «cambiamos la vida una noche a la vez».
Su orden es claro. Primero las tareas básicas y después las complejas, porque si haces muchas tareas sencillas con IA te entrenas en el hábito de construir más rápido, y eso te da más posibilidades para construir cosas difíciles.
IA en familia: construir con tu hija y poner límites
Vilma y su marido dedican un fin de semana al mes a construir con IA, y su hija Emma, de ocho años, participa. Tienen pantallas grandes y dejan la de Emma en la misma sala para ver cómo se comunica con la IA. Vilma observa que los niños son un reflejo de los padres: igual que ellos le hablan con firmeza a la IA, Emma le dice lo que quiere y le pide que le pregunte si algo no le queda claro.
Emma ha creado una aplicación de sopa de letras para la abuelita de Vilma con los nombres de la familia y otra de tarjetas para hablar de emociones durante los viajes. Vilma cuenta que su marido habla poco y que esa aplicación sirve para comunicarse los tres.
Criar para crear
Vilma recuerda que a ella la criaron para ahorrar. A su hija quiere criarla para crear, luego invertir y, en tercer lugar, ahorrar. Por eso refuerza que Emma es creativa, y no solo inteligente, para que recuerde que puede generar ideas fuera de la caja. Como ejemplo, cuenta que Emma eligió el merchandising del evento del año pasado, desde los proveedores hasta el precio, y que propuso vender baterías porque en los eventos a la gente se le descarga el móvil.
Pantallas con límites
Ante las familias que prefieren prohibir las pantallas, Vilma se define como «pro pantalla», siempre que esté controlada. Habla de coherencia: ella y su marido también juegan, así que su hija puede jugar. A Emma le ponen límites claros, y cuando dejó la tarea para el último momento, se quedó sin iPad el viernes.
Cuenta también que están valorando darle un teléfono sencillo, sin aplicaciones, para que pueda llamarles. Y destaca el lado positivo: su hija mantiene el contacto por videollamada con su abuela, que vive en Badajoz. No presenta esto como una norma para todas, sino como lo que funciona en su casa.
Marca personal: experimenta, cambia de idea y pide ayuda
Las últimas preguntas giraron en torno a la marca personal. La respuesta de Vilma empieza con una frase llamativa: «tu mejor plan es no tener plan». Si quieres diferenciarte, dice, tienes que experimentar para saber qué te gusta y qué le gusta a la gente.
Ella cambia su plan de contenido con frecuencia y nunca ha durado más de dos meses igual. Ahora trabaja con humor inteligente, porque le sirve para conectar y para mostrar que es humana. Defiende que es imposible copiar a quien nunca deja de evolucionar, y que darse permiso para cambiar de idea no hace inestable a nadie, sino humana.
Disciplina asistida
Reconoce que grabar vídeos por su cuenta dejó de funcionarle con el nuevo algoritmo y que tuvo que contratar a alguien que la esperara para grabar. Recomienda buscar ayuda, ya sea pagada o a través de un intercambio con otra persona. Y ha cambiado su forma de verlo: crear contenido no es una tarea menos importante, sino de las más importantes.
La publicidad como socia
Vilma se declara a favor de la publicidad. Cuenta que, si un vídeo ya funcionó sin inversión, merece la pena invertir en él. Y señala que sus mejores anuncios nacen de sus mejores contenidos orgánicos.
Invertir tiempo o dinero
Si no tienes dinero, dice, inviertes tiempo. Ella empezó pagando con tiempo, por ejemplo haciendo cuatro horas de trabajo para no pagar un plugin, y cuando pudo pasó a pagar herramientas. Y propone una reflexión: ¿qué pasaría con tu marca personal si dedicaras a crear el tiempo que pasas consumiendo en redes?
Pareja, salud y apoyo
Vilma cuenta que cuidar su relación es una prioridad. No quería convertirse, junto a su marido, en compañeros de piso tras ser padres. Tras ver un vídeo sobre el tiempo que pasamos con el móvil, le preguntó cuántas horas pasaban juntos en atención plena, sin su hija, sin el móvil y sin hablar de negocio, y la cifra les sorprendió. Desde entonces procuran escapar y tener citas.
También habla de invertir en su salud, con el gimnasio y la longevidad. Dice que trabaja la fortaleza mental, y que contar con ayuda es parte del éxito: pregunta a la gente quién es su coach, porque el liderazgo no es un deporte en solitario. Cuenta que ella hace terapia y que incluso le ha propuesto a su marido ir juntos el año que viene, para pensar en su próximo paso como dueños de un negocio y socios.
Si quieres profundizar en cómo mantener el apoyo de tu pareja al cambiar de profesión, tienes Reinvención profesional en pareja: cómo conseguir su apoyo real.
Preguntas frecuentes
¿Cómo puede ayudarme la IA si soy madre y trabajo desde casa?
Vilma da ejemplos concretos: automatizar propuestas a clientes, preparar la compra de la semana o planificar vacaciones con antelación. Todos buscan reducir la fatiga mental.
¿Por dónde empiezo si la tecnología me da miedo?
Su consejo es elegir algo aburrido de tu trabajo y algo aburrido de tu casa, y trabajarlos con IA. Mejor empezar por lo más básico y dejar lo complejo para después.
¿Debo tener un plan de contenido fijo para mi marca personal?
Según Vilma, no. Ella cambia su plan con frecuencia y recomienda experimentar para saber qué te gusta y qué conecta con la gente.
¿Hay que prohibir las pantallas a los niños?
Vilma no da una norma general. Cuenta que en su casa usan la tecnología con límites claros y coherencia, y que el iPad de su hija tiene límites.
Escucha el episodio completo
Si estás en pleno proceso de reinvención profesional o quieres conciliar mejor tu familia y tu negocio, la IA para madres emprendedoras que propone Vilma es un buen primer paso, y se puede dar con tareas pequeñas.
Escucha el episodio completo de Madres Reinventadas.
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Transcripción del episodio
A continuación, puedes leer la transcripción completa de esta conversación de Madres Reinventadas. El texto ha sido revisado para facilitar la lectura, respetando el contenido original de la entrevista.
Leer la transcripción completa
Presentación del podcast: Bienvenida a Madres Reinventadas, presentado por Billie Sastre. Un pódcast para madres que están redefiniendo el concepto de trabajar sin renunciar a su vida familiar.
Un consejo inicial: no vendas solo tu pasado
Vilma Núñez: ¿Quién de aquí se dedica y también vende educación o quisiera vender educación? Levante la mano. ¿Le puedo permitir un consejo no solicitado? Nunca vendan solamente su pasado. Compartan con la gente su presente y su futuro. Sé tan generoso, pero tan generoso, ¿vale?, que los demás siempre puedan ver que tú aportas más valor que la media. Y sobre todo, adivina qué. ¿Tú sabes por qué a mí nunca me importa compartirlo todo? Porque es mi pasado. Y yo sé que confío en mi capacidad para poder seguir creando y mejorar. Y ese puede ser uno de los mejores consejos que yo les puedo dar a ustedes hoy esta noche también.
¿Qué es el éxito para una madre emprendedora?
Billie Sastre: Vilma, pero de todo lo que tú sabes y todo lo que tú creas… porque yo, la verdad, vivo en constante admiración contigo. Digo: ¿cómo es esta mujer? ¿Cómo puede ser capaz de todo? Pero eres mamá también…
Vilma Núñez: Así es.
Billie Sastre: De una niña preciosa…
Vilma Núñez: Emma.
Billie Sastre: Que va a cumplir nueve, ¿no? ¿Cómo haces para, eh, ser mamá exitosa? O sea, ¿qué es el éxito para ti?
Vilma Núñez: Es que yo creo que, mira, les voy a hacer un ejercicio, ¿vale? Yo me compré una libreta vacía ayer, eh, y me la voy a… en el avión, no sé lo que va a pasar mañana en mis vuelos. Un día yo me senté, Billie, y yo siempre veía a otras madres, por ejemplo, que hacían la lonchera, y a mí no me gusta hacer la lonchera de mi hija. O sea, honestamente lo admito, ¿vale?
Yo creo que hay más valor en cuando yo le puedo hacer un peinado divertido a mi hija y hablar con ella y preguntarle y darle frases de afirmación: «Hoy va a ser un día increíble», «Hoy lo vas a hacer increíble». «¿Quién ama las matemáticas?». Y Emma: «Yo, mami». Porque le iba mal en matemáticas hace un tiempo.
Una vida soñada: levantarse sin alarma
Vilma Núñez: Entonces, yo reconocí cómo yo quería ser madre. Entonces, siéntense, escribí: ¿cómo es una vida soñada para ustedes? ¿Cómo es una vida de éxito? Porque te voy a decir la verdad, ¿sabes lo primero que me apareció? Yo me quería levantar sin alarma. Y adivina qué. Acuéstate a dormir temprano. Tu cuerpo se levanta solito. Sí. Fíjate, o sea, muchas de las cosas que tú quieres, que son hábitos de gente dizque superexitosa, superadinerada, en verdad son hábitos de personas disciplinadas que han priorizado otras cosas. En vez de quedarte viendo Netflix, ¿vale?, acuéstate a dormir temprano, y yo me levanto sin alarma la mayoría de días. Pero me senté a escribir qué era el éxito para mí.
Integrar casa y trabajo
Vilma Núñez: Entonces, Billie, honestamente, para Vilma Núñez el éxito a veces es pasármela en ropa de deporte. Yo tengo un clóset solamente de ropa deportiva. Eh, no salir de mi casa por cuatro días y soy feliz, ¿vale? No salgo, o sea, soy feliz, o sea, feliz. Pero estar aquí también es parte. Entonces, mi definición no es una cosa o la otra, yo busco cómo integrarla. Cuando estoy en Miami, estoy superpresente. O sea, yo llego el sábado a las diez de la noche y a esa hora yo hago la rutina de sueño con mi hija.
Al otro día nos pasamos el domingo entero y yo no volveré a abrir la computadora quizás hasta el martes. Pero ese es el tipo de planificarlo. Todo eso yo lo planifiqué antes. Lo que no voy a esperar es quejarme cuando llegue el momento, porque antes yo estaba aquí y quería estar con mi hija, o estaba con mi hija y quería estar aquí. Entonces, claro, para mí eso no era exitoso. Y yo quiero enseñarle a mi hija que el trabajo no es un coñazo, perdóname la expresión, y el trabajo no es una obligación.
Diseñar tu vida: «a mí me pagan por ser feliz»
Vilma Núñez: O sea, tú puedes diseñar tu vida. Yo aterricé aquí, señores, y había un montón de personas retiradas que venían de Estados Unidos a conocer su bello país. Y yo les decía: «¿Hasta has estado en España?». Y me decían: «No». Digo yo: «You’re gonna love it. Lo vas a amar. Este país es increíble, es una tierra rica, aquí la gente se come divino». Y me dice: «¿Tú a qué vienes?». Y yo le digo: «A trabajar». Y me dice: «¿Y estás tan feliz acabas de aterrizar?». Digo yo: «Es que a mí me pagan por ser feliz».
Qué cosa más loca. O sea, a mí me pagan happy revenue. O sea, lo que ellos me pagaron si yo estoy feliz. Y eso sí, bendecido, multiplicado, para que se le multiplique. Y a todos ustedes también. Pero yo me enfrenté a decir qué yo no quiero. Y quizá otra cosa silenciosa que ustedes no ven es la nómina tan alta que yo tengo para mantener el liderazgo familiar de mi casa, que eso significa que yo pido ayuda y me dejo ayudar, y la nómina que yo tengo en la empresa. Hoy lo tengo todo, Billie, porque lo comparto todo.
Porque a mí me entran cien dólares y hay que repartir esos cien dólares. Y te diré algo: no hay un negocio próspero y exitoso en la vida que no comparta la mayor parte de sus ganancias. Esa es la realidad. El mundo está hecho para que generemos y la prosperidad de verdad, como yo la concibo, es generosidad compartida.
Billie Sastre: Mmm.
The Nanny Funnel y el «¿y cómo se puede?»
Vilma Núñez: Así que quizás esto no es fácil. Yo cuando comencé, señores, yo le voy a decir la verdad. Cuando mi hija nació, yo tuve que hacer un funnel que se llamaba The Nanny Funnel, el funnel de la niñera, ¿vale? Que luego me di cuenta que era mejor mandarla al colegio y le pagaba la guardería. Pero literalmente fue como mi mentalidad no me permitía, aunque tuviera el dinero, pagar como eso, porque era mucho dinero en Miami. Y yo después dije: «No, pero si creo un producto o algo para financiarlo».
Entonces, yo siempre he buscado, en vez de que me digan «No se puede», yo digo: «¿Y cómo se puede?». Igual a lo mejor una parte rebelde dentro de ti es buena, en que tú cuestiones lo que te dicen, lo que te enfrentas y tú seas firme con qué es éxito para ti.
Regalar a otros: lo que más llena
Vilma Núñez: Entonces, ¿tú sabes qué? Pa’ mí éxito fue ayer haber ido de compras y poder precomprar muchas cositas y regalos pa’ la gente. Porque llega un momento en que cuando tú lo logras, tú te compras todo lo que te da la gana y te das cuenta que, ¿adivina qué?, lo que más te gusta es darle a los demás. Lo que más te gusta es regalar a otros porque te llena más. Pero a lo mejor no lo veas solamente porque te llena más. A lo mejor velo que ya tú estás tan lleno y estás tan bendecido, tantas bendiciones en tu vida, que a lo mejor es el momento en que tú comienzas a compartirlas con los demás. Entonces, no es fácil, hago terapia toda la semana, cada dos semanas, evidentemente, ¿verdad?
Eh, mi cabeza va como loquísima. Tú me ves aquí feliz, pero ayer me dieron la peor noticia del año que yo recibí. Pero yo le dije a todo el mundo: «Es un problema del sábado, el domingo y el lunes, porque yo estoy aquí en Madrid trabajando». No es fácil llegar ahí. Hace tres años a lo mejor no lo hubiera logrado, pero hoy, con las herramientas de desarrollo personal, lo he logrado.
El liderazgo no es un deporte en solitario
Vilma Núñez: Entonces, yo siempre le pregunto a la gente: «¿Quién es tu coach? ¿Quién es tu coach?». Todo el que está en posición de liderazgo tiene que tener a alguien que le ayude. O sea, tú no puedes estar en la cima solo, señores. El liderazgo no es un deporte en solitario, es un deporte en equipo. Y además es una muestra de persona exitosa. Todo el mundo que conocemos que tiene éxito tiene a alguien unos pasos por delante que le está acompañando.
Franc Carreras: Claro que sí. Vilma, yo no sé si lo sabes, pero cuando hablo con Billie sobre ti, siempre me recuerda cuando te conoció, cuando vivías en España y compartíais eventos desde el público. Siempre, ¿vale? De eso hace muchos años. No vamos a hablar de edades, ¿eh? No estoy aquí para…
Vilma Núñez: No te preocupes, cumplo el 31 de diciembre cuarenta, para que me feliciten.
Público: ¡Uh!
Vilma Núñez: Estén en bendición, ¿vale? Ahí soy cosecha del ochenta y seis. ¿Alguien más del ochenta y seis aquí en la sala? ¿Ves? Mirad, ¿ves? Esa es una cosecha de las mejores que ha habido, ¿vale?
Empezar de cero con la tecnología
Franc Carreras: Bueno, dejando el tema de edad a un lado, el mundo era muy diferente cuando empezabas tú, cuando empezaba Billie, cuando empezaba yo. Y tenemos madres aquí que dicen: «Bueno, esto de la tecnología es nuevo para mí, estoy empezando ahora». Y es muy fácil pensar, como nos dicen, que se están quedando atrás de algo que ya les ha pasado por delante. Pero luego tenemos la IA. ¿Cómo ves ahora empezar de cero con la tecnología que tenemos entre manos? ¿Es mejor? ¿Es peor? ¿Hay oportunidad? ¿Cómo se hace?
El blog, las plantillas y la generosidad
Vilma Núñez: Mira, Franc, yo no sé tu historia, pero yo abrí mi blog en 2011. ¿Y tú sabes lo que me dijo la gente? «¿Tú vas a abrir otro blog de redes sociales? Pero hay un montón de blogs de redes». Y yo les decía: «Pues soy rebelde. No hay ninguno como el mío». Yo ni sabía cómo iba a ser mi blog. Yo empecé compartiendo estudios, probando, hasta que, señores, el que no para insiste. Un día dice: «Espérate, esto funciona». Que fueron las plantillas. Lo que a mí me hizo reconocida fueron las plantillas, ¿vale?
Por eso fue que yo construí toda esta carrera. ¿Quién se basa? [palabra por verificar] ¿Qué significa la plantilla? Generosidad. No tengo miedo a compartirte mi presente, ¿vale?, porque confío en la capacidad de siempre poder seguir construyendo. Mira, Franc, cuando yo comencé ya tenía muchos amigos con blog de social media marketing ganando premios, triunfando, petándolo.
Dudar y lanzarse igualmente
Vilma Núñez: Yo tenía dos desventajas: el español es mi segundo idioma, no sabía escribir tan bien como ellos. Y dos, no manejaba tanto la comunicación porque yo hasta hace unos años sufría de problemas muy grandes de autoestima. Yo, o sea, yo he construido toda esta vaina dudando de mí, señores. Por eso yo le digo a la gente: láncense, porque tú siempre vas a tener dudas. Entonces, claro, para mí era muy imponente. Yo, por ejemplo, cuando conocí a Billie, la comunicación y la dicción que tiene Billie siempre ha sido maravillosa. Y yo de ese grupo, ¿vale?, que voy de cariño, porque yo misma me llamo dinosaurio, a mí me gusta, yo no me siento mal por haber sido pionera en esta industria, pero yo tenía todas las desventajas.
Esforzarse y diferenciarse sin sacrificarse
Vilma Núñez: Ahora adivina qué. Yo decía: «Yo lo voy a echar ahora». Y yo no dejé de vivir, señores, yo seguía viajando, yo seguía viendo mi serie, Grey’s Anatomy, Breaking Bad; en ese momento no había Netflix como ahora. Pero lo que te quiero decir es que no es que tú tengas que sacrificarte como el mundo te quiere: «¡Sufre, sacrifícate!». No, esfuérzate, diferénciate, ten paciencia, no desistas cuando la cosa no… [palabra por verificar]. Entonces fue un camino diferente, ¿vale? Difícil en ocasiones, retador, pero yo no paré, porque cuando tú ves que tú puedes ayudar a gente, ¿cómo tú vas a parar, Franc?
O sea que es imposible. Cuando tú te dedicas al servicio de los demás y la gente te da las gracias, ¿tú sabes lo que es la influencia? La cantidad de veces que te dan las gracias. La cantidad de veces que tú movilizas a una persona a ser mejor. Entonces, ese es el trabajo de ustedes con clientes, con marca personal, como líderes de nuestras comunidades también. Entonces, es adictivo, no te lo voy a negar. Pero cada vez tengo claro que si yo tuviera que volver a comenzar, lo volvería a hacer.
Volver a empezar con la IA
Vilma Núñez: Entonces, yo le invito a todas las personas que están con el tema de la IA con miedo a preguntarte: tu profesión que has elegido, si tú volvieras a comenzar, ¿la elegirías? Entonces, ahora vuelve a comenzarla, piensa cómo la harías con la IA, que es mejor, más fluida, más divertida. O sea, yo no estoy aquí fingiendo divertirnos. A mí me encanta mi trabajo, pero ahora, con la IA, yo siento que mi potencial se multiplicó. Yo les invito a que apliquen de lo que yo les compartí hoy y empiecen a resignificar. No tengo que trabajar, quiero crear.
Fíjate lo que te estoy diciendo: quiero crear. ¿Sabes? Porque la mayoría de personas se muere y se pasó una vida, ¿qué? Trabajando. Yo trabajo pa’ vivir. Fíjate la diferencia que hay de cambio de mentalidad. Yo trabajo pa’ vivir bien, ¿me entiendes? Pa’ pagarme mi calidad de vida, pa’ pagarme mi estilo de vida, pa’ seguir compartiendo, pa’ seguir invirtiendo. Pero no es como: «Ay, qué… otra vez tengo». Entonces, si tú vives así la vida y si no eres tú la persona negativa, pues deja de juntarte con gente negativa, porque, ¿verdad?, hay amigos que tenemos y como: «Ta mal», y todo es un drama. Entonces, yo tengo una teoría que hay veces que hay que dejarlos a ellos apartados y tú te juntas con ellos en Navidad. ¿Tú me entiendes?
Salud, pareja y prioridades
Billie Sastre: Totalmente. Oye, Vilma, eh, ayer estábamos también pasando un rato juntas y nos estabas diciendo: «No, yo es que ahora estoy invirtiendo en mi salud».
Vilma Núñez: Cien por ciento. Y además es que estoy invirtiendo muchísimo en mi relación, porque en diez años Emma…
Billie Sastre: Se va. Probablemente va a volar, ¿no? ¿De dónde…? Primero, ¿cómo priorizas tus cosas en tu casa y en tu vida y en tu trabajo? ¿Y de dónde sacas tiempo para hacerlo todo? Porque madre mía.
Vilma Núñez: Yo, yo lo que creo es que es mucho más fácil para mí porque el que se va es el que más extraña también, ¿sabes? Entonces, cada vez que yo me voy, yo me doy cuenta que me hace falta dormir abrazada con mi esposo, esas conversaciones. Ah, priorizar mi matrimonio, porque podemos estar en la misma sala, podemos dormir en la misma cama, pero eso no significa que estemos trabajando en nuestra relación.
No volverse compañeros de piso
Vilma Núñez: O sea, esto es muy importante. Entonces, yo ya vi como muchas personas cercanas cuando se volvieron padres, se volvieron roommates y yo no quería volverme un compañero de piso de mi marido, ¿verdad? Entonces, eh, eso no tiene… primero tiene que ver contigo. Entonces, para mí fue muy importante. Yo me metí en tema de longevidad porque yo no me sentía cómoda con mi peso. Puede ser que tú digas: «¿Pero tú estabas bien?». Sí, sí, para ti. Tú me miras con tus ojos, pero yo me miraba todos los días en un espejo con mis ojos y yo sabía que yo podía ser mejor.
Fortaleza mental y autoestima
Vilma Núñez: Por ejemplo, ahora estoy trabajando en algo que es el tema de los dulces, que es mi debilidad, porque a pesar de trabajar en tema de longevidad y cuidarme, it’s not enough. Primero todo aquí en la mente. Y lo estoy haciendo por fortaleza mental, pero yo tengo que poder…
Billie Sastre: Ayer cogimos el postre y yo te dije una cucharada, y ¿qué hiciste?…
Vilma Núñez: Sí. Una cucharada y el postre se quedó.
Billie Sastre: Eso es fortaleza mental, poder saber decirle que no a cosas que te tientan, ¿no?
Vilma Núñez: Entonces, lo que más me ha gustado de invertir en mí, en mi autoestima, en mi cuerpo, en ir al gimnasio, eh, tener todo eso, ha sido trabajar en que si eso es una prioridad en mi vida, de verdad es una prioridad.
Atención plena en pareja
Vilma Núñez: Y con mi esposo fue que vi un vídeo un día volando el año pasado y decía que nos pasábamos, como dizque, que al final del día, dizque cuando nos fuéramos a morir, dizque que íbamos a pasar dieciséis años haciendo scroll en el celular. Y yo dije: «¿Que yo voy a perder dieciséis años de mi vida haciendo scroll en un celular?». Y entonces volví a casa y le dije a mi esposo: «Hazme el favor, búscate cuántas horas tuviste esta semana en el celular».
Y me dijo un número, el mío más alto, porque a mí sí me gustan las redes, aparte de que vivo de las redes en cierta parte. Y yo le dije: «¿Y cuántas horas nos hemos pasado tú y yo en atención plena?». Atención plena es no estamos con la niña, no estamos con el celular, no estamos con la cocinadera, no estamos hablando de negocio, y casi nos caemos para atrás los dos. Porque entonces tú dirás: ah, puede haber amor, pero ¿y si el amor se va apagando porque nos estamos volviendo más compañeros de piso?
Entonces, para mí fue como una gran reflexión y como yo en mis visualizaciones cierro los ojos y me veo con mi marido, yo dije: «Yo tengo que luchar por esa relación», eso significa que la tengo que priorizar. Entonces, cada vez que podemos tenemos que escaparnos, vamos a ver, vamos a hacer citas, porque además de ser padres, somos pareja.
Elegir con quién caminar
Vilma Núñez: Entonces, yo creo que una de las mejores decisiones de vida es con quién eliges caminar. Eh, así que yo elegí a mi esposo. Me ha salido muy bien el negocio, tengo que decirle la verdad. Pero tengo que cuidar ese negocio, porque todo lo que tú no le echas agüita y la riegas, por más que tú digas: «Ay, no, esa planta es autosuficiente». No, nada en la vida, ninguna relación, señores, es autosuficiente. Todas las relaciones necesitan cariño.
Billie Sastre: Claro.
Preguntarle a su hija qué necesita
Vilma Núñez: Así que primero prioricé a mi hija porque sentí que… yo voy tomando decisiones en función de efecto dominó. Si yo priorizaba primero mi matrimonio, iba a tener demasiada culpa por mi hija, porque ya viajo. Entonces, lo que hice fue, le dije: «¿Por qué no trabajamos a ver cómo tú eres padre con Emma en solitario, cómo yo soy madre en solitaria y cómo somos los dos padres, no?». Y nos sentamos con nuestra hija a hablar de qué quería ella. O sea, literalmente le preguntábamos qué quería. Toda la semana yo le pregunto: «Emma, ¿cómo puedo ser una mejor madre?».
Y ella siempre empieza: «Ya tú eres la mejor, peeero si jugaras a la Barbie conmiiigo». Y yo: «No quiero jugar a la Barbie contigo, pero puede ser que mientras tú juegues Barbie, yo esté ahí, no sé, oyendo música o tirada en tu cama, ¿sabes?, leyendo un libro». «Ese plan me gusta, mamá». Okey, perfecto. O sea, vamos como que negociando, ¿no?
Matrimonio, IA y terapia
Vilma Núñez: Y luego de ahí, entonces me puse con el tema de mi matrimonio. Y honestamente, Billie, yo mientras más uso la IA, menos discuto. Señores, yo no discuto con mi marido. Antes él y yo hablábamos y teníamos que contratar a veces a mi coach como árbitro porque queríamos lo mismo, pero nos matábamos hablando. De, tú sabes, el ego, la vaina, el poder. Y ahora, como la IA, tenemos que ser tan buenos, ya él y yo no discutimos. Tenemos una capacidad de expresar nuestras necesidades de una forma muy natural.
Un consejo para hablar con tu pareja
Vilma Núñez: Pero además de eso, les voy a dar un consejo. Si un día tú le quieres decir algo a tu marido y ustedes no saben estar en la misma sala para poder expresarse, yo lo llamo por teléfono cuando él sale de la casa y le digo: «Mira, tenemos que hablar. ¿Qué tú crees?». O sea, pero tú vas buscando técnicas en lo que tú vas encontrando cómo fortalecer todo eso. Entonces, al día de hoy tengo un buen momento, pero yo le dije el otro día: «¿Qué tú piensas si el año que viene vamos a terapia?».
Y me dice: «Coño, Vilma, pero no estamos mal». Digo yo: «No, pero ¿cuál es nuestro próximo paso también? O sea, cómo nosotros vamos a seguir siendo los dueños de negocio y socios», porque no es fácil, hey, emprender un negocio. ¿Quién de aquí emprende con su pareja? Hay dos. Eso es deporte de alto rendimiento. Pero comparten la carga laboral, comparten los sufrimientos, pero comparten las celebraciones también. Que es la parte tan linda, o sea, es alguien que te va a entender.
Buscar ayuda aunque no haya un problema grave
Vilma Núñez: Entonces, como que, o sea, imagínate que yo no tengo un problema grave de ir a terapia, pero estaría abierta a ir a una terapia para ver cómo todavía pudiera mejorar, ¿no? Es como el que ya sabe entrenar en el gimnasio, pero como quiera le paga a un entrenador porque dice: «Coño, lo puedo hacer mejor». Entonces, cada vez busco más ayuda, porque además me encanta que me contraten, ¿sabes? Entonces, ¿por qué yo quiero que a mí me contraten, pero yo no quiero contratar a otra gente? Claro. Como que siento que todo tiene que ser como congruente, ¿no? Y en todas las áreas de mi vida.
Lo que quiere que aprenda su hija
[Interlocutor/a sin identificar]: Me encanta. Vilma, nos has hablado de José ahora, de tu marido.
Vilma Núñez: Ajá.
[Interlocutor/a sin identificar]: Pero yo te quiero preguntar por Emma, tu peque de ocho años.
Vilma Núñez: Okey.
[Interlocutor/a sin identificar]: Ella ya tiene una edad que ya no es un bebé. Ahora ya ve lo que haces, ya aprende de ti, ya te observa. ¿Qué esperas que aprenda de lo que estás haciendo ahora que le pueda servir después cuando sea mayor?
Construir con IA, un ejercicio para toda la familia
Vilma Núñez: A ver, una de las cosas, si ustedes todavía no construyen con la IA, que es por ejemplo hacer página web, mini apps, yo les puedo decir que puede ser un ejercicio chulísimo de toda la familia. Nosotros una vez al mes hacemos un fin de semana de construir porque tenemos software y, eh, cuando uno te… mira, hay años de construcción y hay años de disfrute. Eso siempre pasa en todos los negocios, no siempre es igual, ¿no? Entonces, ahora mismo con la IA nosotros estamos construyendo mucho. Y para nosotros es superdivertido porque tenemos pantallas grandes.
Los niños son un reflejo de los padres
Vilma Núñez: Entonces, a mano derecha dejamos la pantalla de Emma, que está ahí con nosotros en la misma sala, para ver cómo ella se comunica con la IA. Y te das cuenta que los niños son un reflejo de los padres. Como José y yo le hablamos firme a la IA: «A ver, esto es lo que quiero, A, B y C. Y si no entendiste, me preguntas». Tú tienes que ver a Emma: «Esto es lo que yo quiero. Te estoy poniendo las imágenes y las fotografías, pero me puedes preguntar», le dice ella a la IA. Porque los niños imitan. Los niños que leen, ¿por qué?, porque su mamá y su papá leen. A no ser que sea una pasión que han encontrado en el colegio y a lo mejor la quieran desarrollar.
Construir con IA en familia
Vilma Núñez: Entonces, con mi hija construimos una vez al mes. Mi hija le hace una aplicación de sopa de letras a mi abuelita con los nombres de la familia. Mi hija ha hecho una aplicación de cards para cuando viajamos, para hablar de nuestras emociones, porque su papá casi no habla, hay que sacárselo con cucharita, y ella y yo sí. Pero ella hizo esa aplicación para podernos comunicar los tres. Y entonces, eh, es como una parte creativa, ¿no? Claro.
Criar para crear
Vilma Núñez: Y luego, yo lo que quisiera para ella… A mí me criaron para ahorrar. Yo la estoy criando para crear y luego invertir y tercero, ahorrar. Fíjate la diferencia que hay de cambio de patrón. Primero, ¿por qué la entreno para crear? Cada vez que mi hija tiene una buena idea le digo: «Pero tú sí eres creativa». O sea, la etiqueta que le pongo no es que es inteligente, porque ella se va a encontrar en la vida que, y se va a recordar que ella siempre es un ombligo. Tú siempre eres un ombligo, tú siempre estás en el medio, siempre hay alguien mejor que tú.
Pero cuando yo le refuerzo que es creativa, es para que ella se acuerde que ella tiene la capacidad de generar cualquier idea saliendo fuera de la caja. Entonces, yo quiero que ella sepa que ella pueda generar. O sea, y déjame decirte algo, el año pasado en mi evento nos ganamos, qué sé yo, como cinco cifras. Nunca habíamos vendido merchandising y todo el merchandising lo eligió Emma. Emma eligió a los proveedores de China, ella eligió cómo iba a ser. Ella eligió hasta el precio de cómo se iba a vender. Es más, ella fue que me hizo comprar baterías. Oye, ¿por qué? Ella dice: «Mamá, cuando yo veo tus eventos, la gente está así y se le descarga el celular. Compra baterías y vamos a venderlas».
Pantallas: límites y coherencia
[Interlocutor/a sin identificar]: Vilma, déjame hacerte una pregunta de seguimiento sobre esto, porque lo que acabas de contar me fascina, me encanta, pero requiere pantalla. Y aquí, por lo menos en este país, hay mucha gente que dice: «A los niños hay que prohibirles las pantallas, que no miren el móvil, que no utilicen nada tecnológico». ¿Qué les dirías a estas familias?
Vilma Núñez: Básicamente, lo que pasa es que es diferente, chicos. O sea, por ejemplo, si ustedes no son tan tecnológicos, ten en cuenta que, por ejemplo, mi hija puede jugar porque su mamá y su papá son gamers. ¿Me entiendes? Entonces, nosotros los fines de semana jugamos. O sea, Emma tiene la Nintendo, José tiene la Play, a mí me gusta jugar en el iPhone, el celular. O sea, entiendan algo. Entonces, para mí es como coherencia. Por ejemplo, yo tomo Coca-Cola, ¿verdad? Y a nuestra hija a los cuatro años le dije: «Pruébala». ¡Che, la escupió! Qué bueno. ¿Por qué? Porque yo no quería que era como: «Ay, yo la tomo y tú no la tomas». Obviamente, yo no quiero que mi hija tome refresco, ¿tú me entiendes?
Límites claros con el iPad
Vilma Núñez: Pero para mí la congruencia, la coherencia, es demasiado importante como valor, ¿no? Entonces, el iPad ella nada más lo puede utilizar… por ejemplo, el viernes pasado se lo perdió, porque la tarea ella debería hacerla martes o miércoles y ella decidió dejarlo a último momento para el jueves y el papá le dijo: «Perfecto», pero sin hablarle mal: «El viernes no tienes iPad. El iPad lo puedes utilizar sábado y domingo», ¿no? Entonces, eso es lo que nosotros hacemos desde el viernes, sábado y domingo. Y lo que yo le tengo, señores, son límites en el iPad.
Ya está, límites, punto pelado. O sea, el iPad ya se bloquea todo. Y ella viene siempre con su carita: «Mamá, ¿puedo usarlo cinco minutos más?». Y yo le digo: «Emma, tú no tienes noción del tiempo. Sabes perfectamente que cinco minutos no van a ser bien. Vaya a jugar, vaya a leer, vaya a vivir, hagamos algún plan». Entonces, para mí está dosificado.
[Interlocutor/a sin identificar]: Muy bien.
Vilma Núñez: ¿Vale? Entonces, yo te quiero decir la verdad, es más, lo mío es más crítico. O sea, yo le voy a sacar ahora un, eh… tengo que comprarle una tableta nueva con internet o tengo que buscarle un celularito chiquito, porque ya estoy preocupada, mi hija ya va creciendo y todas las mamás sabemos, las que tenemos nenas, ¿verdad que sí? Yo tengo que hacer que mi hija me pueda llamar. Ah, y si está pasando algo, mi hija tiene que poderme llamar.
Un teléfono para llamar y la tecnología en las relaciones
Vilma Núñez: Entonces, ya estamos evaluando varias madres, porque tú sabes que si una lo hace, la otra lo copia, si es el Apple Watch, pero me parece todavía chi… o sea, estamos evaluando cuál es la forma en que ella tenga un teléfono, que ella pueda llamar a sus padres, si son de estos flip. O sea, tenemos que buscar la forma, pero eso es para mí un uso de la tecnología. Obviamente, no va a tener aplicaciones, o sea, ¿tú me entiendes? O sea, es llamada. Y adivina qué. Yo estoy aquí, yo me la paso por ahí meses con mi hija de su iPad.
A mí me parece que es una forma muy linda de nosotras poder tener una relación y ella me llama por FaceTime, ella tiene a su abuela, que vive en Badajoz. O sea, ella ha vuelto a toda la familia digital para ella poder mantenerse comunicada. Entonces, yo sí creo que la tecnología tiene una parte positiva de relaciones, siempre y cuando esté controlada. Así que yo soy pro pantalla.
Preguntas del público
[Interlocutor/a sin identificar]: Muy bien, yo también. ¿Podemos abrir al público, si alguien quiere hacer alguna pregunta? Vilma, ¿qué opinas?
Vilma Núñez: Claro. ¿Sí? Vamos.
[Interlocutor/a sin identificar]: ¿Quién tiene una pregunta para Vilma? Que se acerque por el pasillo y utilice… Muy bien. Poneros en fila. Ya vemos a una compañera valiente. Levántate y ponte. Venga, Oria, tú eres la primera. No hace falta levantar la mano, os levantáis y venís aquí a preguntar.
Primera pregunta: por dónde empezar con la IA
Oria: Hola.
[Interlocutor/a sin identificar]: Espera, que no se te oye. No se escucha. Abrimos micro, Gabi. Este no tiene botón, ¿no? O cambiamos, cambiamos. Micro, ¿sí? [palabra por verificar] Ay, con los micros no acabamos hoy, ¿eh?
Oria: Hola. Sí, ahora sí se me oye. Eh, nos has estado explicando un montón de maneras de crear con IA, ¿vale? Y yo hace ya un tiempo, pero he estado muchas veces donde están muchas de las compañeras que están aquí sentadas. Y es el miedo que tenemos a crear, a hacer. Yo no sé hacerlo, yo no… O sea, como decía antes Franc, «sí a qué, sí al miedo». O sea, tenemos siempre mucho miedo. Entonces, me gustaría que les dijeras algo muy concreto.
Sé que nos has dado un montón de ideas, pero algo muy, muy concreto para que ellas a partir de ya lo puedan implementar con ese miedo que tienen a esta nueva tecnología, que al final estamos aprendiendo todos, porque incluso tú estás aprendiendo porque va evolucionando la IA. ¿Qué les recomendarías que hicieran a partir de ya?
[Interlocutor/a sin identificar]: Cómo se nota que es la directora de aprendizaje, ¿eh? Visto como pregunta, pregunta por todas.
Oria: Gracias, gracias.
[Interlocutor/a sin identificar]: Está cuidando a la gente.
Una tarea aburrida del trabajo y otra de casa
Vilma Núñez: Yo te diría: trabaja con la IA algo que te parezca superaburrido y tedioso de tu vida en tu casa personal y una cosa de tu trabajo. Lo más aburrido, lo que más pereza te da. Por ejemplo, en el entorno profesional, habitualmente en esta audiencia suele ser hacer propuestas a clientes. Qué vaina más loca, que lo más importante, que tú tienes que estar dando gracias de rodillas: «Gracias, Dios mío, porque alguien quiere cotizar conmigo», tú procrastinas toda la propuesta. Tú vives procrastinando las propuestas con los clientes.
La página que ustedes vieron de propuestas que hacemos a clientes, eso es un software que hay detrás, que es una mini app que alguien no técnico de mi equipo creó. Tenemos la lista de todos los servicios que vendemos, tenemos la información de lo que el cliente quiere, crea un borrador y luego se edita. Entonces, lo más importante en tu negocio, ¿qué es? Adquirir clientes, ¿verdad que sí? Entonces, automatiza, digitaliza, ponle IA al proceso, no al entregable nada más de crear propuestas. Ahora, en tu vida personal, ¿qué es lo que más te cuesta?
Puede ser el tema de la planificación, que tú dices: «No tengo tiempo, no sé cómo me da la vida». Yo tengo las mismas horas que ustedes, veinticuatro horas al día. La diferencia es que yo creo en la planificación. O sea, yo soy la primera que ya empecé a poner en el calendario 2027 mis vacaciones familiares para que ningún evento de negocios se meta en mi vida personal. Entonces, esas son el tipo de cosas que te puedo decir.
La compra y la fatiga mental
Vilma Núñez: Por ejemplo, la compra no te gusta. Bueno, por ejemplo, yo a una persona que hacer la lista de la compra le agobiaba, le estresaba, yo le decía: «Bueno, pues automatiza, que todos los días la IA te pregunte qué te falta en la casa cuando termines de hacer la cena». Si todos los días tú le vas diciendo lo que falta, cuando vas al súper el sábado, ya está la compra hecha. Entonces, a veces es lo más sencillo. A veces es: hazle foto a tu despensa y a tu nevera y dile a la IA que se ponga creativa bajo tu concepto: «No comemos esto.
Mira, Franc come esto, Billie come esto y yo como esto. ¿Qué puedo hacer?». Entonces, mientras más sencillo sea, más fácil tú te vas a dar cuenta. Porque, oye, ¿cuál es la mayor ventaja? ¿Por qué yo quiero que dominen la IA? Para que eviten la fatiga mental. La única razón por la que tú llegas supercansado a la cama, que tú a veces no te sientes exitoso o exitosa, es porque tú te la pasaste el día resolviendo un montón de problemas y eso es una fatiga mental, toma de decisiones, decisiones. Entonces, cuando tú puedes aliviar esa presión y esa carga, porque has creado todos los sistemas, es mucho mejor. ¿Me entiendes? Entonces, eso es lo que yo hago.
Cambiar la vida una noche a la vez
Vilma Núñez: O sea, ahora, que ya estamos en una interfaz, porque ahora va a entrar una nueva, cuando la Unión Europea se los permita, ustedes van a ver el nuevo modelo, ¿vale? Que se va a llamar Dots o Muse, de Meta [nombre por verificar]. Es mucho más asistente de vida. Esto ya no es solamente de trabajo. Lo que hace es proactivo. Todos los días te da tips, tips. Pero eso tú lo puedes hacer con tu ChatGPT [palabra por verificar]. «Todos los días dame proactivamente, en base a las últimas conversaciones…», ¿ves?
Y entonces lo que hacemos es, de forma proactiva, en vez de trabajar todo y cambiar la vida de la noche a la mañana, cambiamos la vida una noche a la vez. Fíjate qué diferencia hay. Pero escúchenme, nunca duden de automatizar o ponerle IA a las cosas más básicas. Incluso lo de la propuesta, se van a acordar de mí, porque ahora no solamente la van a hacer mejor, no solamente la van a probar mejor, sino que al cambiar la forma de hacerla, van a ayudar mucho más a su cliente a poderle elegir y a diferenciarse entre otros.
Pero por ejemplo, eso, contenido, no, mijo, eso es de lo primero. Ustedes tienen que tener una forma de poder hacer eso, ¿no? Entonces, lo más básico primero y luego dejamos lo complejo. Porque si tú haces muchas tareas básicas con IA, tú te entrenas en el hábito de poder procrear [palabra por verificar], de construir más rápido y eso te va a dar más posibilidades y conocimiento para poder construir cosas difíciles.
Oria: Gracias.
[Interlocutor/a sin identificar]: Siguiente pregunta.
Segunda pregunta: anticiparse
Alumno de Vilma (nombre sin identificar): Bueno, muchas gracias por tu visión y por compartir. Eh, esta pregunta no es mía.
Vilma Núñez: Yo te conozco, yo te he visto en algún sitio, ¿verdad que sí?
Alumno de Vilma (nombre sin identificar): Sí. Hola. Alumno tuyo, nos vimos hace cuatro meses.
Vilma Núñez: Ah, okey.
Alumno de Vilma (nombre sin identificar): Eh, en ese evento te hicieron una pregunta que… Perdón. Eh, a mi familia le ha cambiado la vida gracias a esa respuesta, porque cambió el rumbo de nuestro negocio.
Vilma Núñez: Guau. Y… sorry, sorry que ni siquiera recuerdo lo que te dije, pero…
Alumno de Vilma (nombre sin identificar): Perdón. Em, la pregunta fue, eh: ¿qué estás viendo tú que nosotros no somos capaces de ver para poder anticiparnos? Y tú lo que te dije. ¿Te acuerdas? [palabra por verificar]
Vilma Núñez: Sí.
Un consejo que cambió el rumbo de un negocio
Alumno de Vilma (nombre sin identificar): Bueno, hiciste la respuesta y luego te giraste y no sé por qué me hiciste a mí la pregunta sobre a qué me dedicaba. Te dije que tenía una empresa de inteligencia artificial, que me había certificado con vosotros, hacia dónde estaba orientando el negocio. Y me dijiste: «Enfócate en los talleres ejecutivos». En septiembre hicimos el primer taller ejecutivo y, bueno, estamos a un paso de firmar dos contratos que sin duda cambiarían…
Vilma Núñez: Guau.
Alumno de Vilma (nombre sin identificar): De nuestro futuro. Gracias.
La gente te va a ir eligiendo
Vilma Núñez: Bueno, no me deja mentir. Mira cómo he creado el producto de gerencia [palabra por verificar]. O sea, lo mismo que te dije a ti es algo que yo creo. Yo creo que también hay que tener en cuenta, señores, que la gente te va a ir eligiendo. Mientras más la gente divulgue y cree con IA y se ponga a hacer cosas, más fácil va a ser distinguir a quién sabe de quién no sabe y quién es bueno de quién no es bueno. Entonces, mira cómo nosotros también. O sea, eso es uno de los proyectos más cool que yo también estoy impulsando ahora. Así que podemos seguir intercalando y muchas gracias también.
Alumno de Vilma (nombre sin identificar): Gracias. Nos vemos en Miami.
Vilma Núñez: Claro, gracias.
Tercera pregunta: la marca personal
Marion: Hola, ¿qué tal? Eh, bueno, yo estudié consultoría de IA aquí en Mamis Digitales y una de las preguntas es a dónde me estoy dirigiendo ahora, que quiero que compartas con nosotros, es con respecto a lo que dijiste de la marca personal, ¿no? Hoy en día estamos haciendo, pues, creo que el primer paso, tú bien lo has dicho, es nuestra marca personal. Y luego está la parte de, mmm, cómo, eh, enfrentarnos a la IA cuando, por ejemplo, yo intenté hacer mi marca personal y entonces me dice unas cosas que no están congruentes, tienes que entrenarla, pero sigues encontrándote a lo mejor la diferenciación de esta que hablaste cuando nos ponías ahí a Tony Robbins, a Oprah.
Vilma Núñez: Ajá.
Marion: Y ya sabemos que ellos son una marca, ¿no? Quiénes son así. Entonces, tus consejos con respecto a estos primeros pasos para construir una marca personal fuerte, que sé que está…
Vilma Núñez: ¿Cómo te llamas?
Marion: Me llamo Marion.
Vilma Núñez: ¿Marion?
Marion: Sí.
Experimentar sin plan fijo
Vilma Núñez: Tu mejor plan es no tener plan. O sea, si tú quieres diferenciarte, tú tienes que experimentar y probarlo todo para saber qué te gusta y qué no te gusta. Y luego saber qué de lo que más te gusta o menos te disgusta, a la gente le gusta. O sea, yo vivo cambiando mi plan de contenido todos los meses. Por ejemplo, nosotros hace diez días empezamos un plan, que no sé si se han dado cuenta, que se basa en el humor inteligente. ¿Por qué? Porque las redes sociales, todo es psicología y funciona que la gente tiene que sentir que es un espejo.
Entonces, ayer yo recibí la mala noticia y mi esposo me amenazó: «Te lo ruego, Vilma Núñez, hasta que no sepamos cómo manejar esta información, no lo subas en redes sociales, que te conozco», me dijo. Y yo dije: «Ok». Vi este reel que lo tenía guardado de cómo confío en el proceso y luego cómo yo todo es un incendio. Entonces, yo lo subí ayer. Entonces, yo me di cuenta que a través del humor yo puedo conectar con la gente, uno, para que sepa que yo soy humana y que me pasan las mismas vainas que a todo el mundo, pero dos, ir creando ese vínculo.
Entonces, mi plan de contenido nunca ha durado más de dos meses siendo el mismo.
Imposible copiar a quien nunca deja de evolucionar
Vilma Núñez: Los formatos cambian, evolucionan, podemos compartir sobre el mismo tema y lo hacemos, que si en reel, que si en carruseles, que si infografía, que si… O sea, hacemos un montón de cosas. Entonces, por eso yo cerré y dije: «Es imposible copiar o imitar a quien nunca deja de evolucionar». O sea, si tú siempre estás siendo tu mejor versión, no pueden. O sea, es que no se puede, mi corazón, porque tú siempre estás evolucionando.
Permiso para cambiar de idea
Vilma Núñez: Entonces, yo creo que nosotros nos merecemos como marca personal darnos el permiso a cambiar de idea. Resiliencia. Darnos el permiso de experimentar. Entonces, hay gente que es muy rígida, pero porque yo le entiendo. Por ejemplo, Billie me dice: «No, mira, Vilma, yo nada más le voy a dedicar… yo tengo un cliente ahora, yo nada más puedo dedicarle cuatro horas al mes a crear contenido». Excelente, ya está, porque esos son sus límites.
Disciplina asistida
Vilma Núñez: Ahora tú me preguntas a mí, yo hice eso el año pasado y adivina qué, me quedé atrás. Yo iba una vez al mes al estudio y funcionaba el año pasado, pero con el algoritmo nuevo no funciona. Entonces, ¿yo qué tuve que hacer? Mira, yo lo intenté, te lo juro, yo lo intenté con todo. Y yo en mi casa y que me grababa y tal, y no funcionaba. ¿Sabes lo que tuve que hacer? Disciplina asistida, contratar a alguien. Algo que les puede ayudar a ustedes es buscar ayuda, a un intercambio con alguien: «Mira, yo soy buena en esto y tú me grabas». O sea, buscar ayuda o pagarla. Y terminé poniéndome fijo a grabar toda la semana hasta que contraté.
Crear contenido, de lo más importante
Vilma Núñez: Y ahora cada vez que voy a la oficina, ahí me está esperando Ashley: «Eh, Vilma, ¿estás lista para grabar?». Y yo: «No, pero hay que hacerlo». O sea, es parte, porque lo que no puedo hacer a final de mes es llegar a la reunión de venta y que el equipo me diga: «Jefa, nos faltaron leads. ¿De dónde vienen los leads?». De mi contenido y el fuego que le mete mi marido a la parte de publicidad. Pero claro, ¿de dónde nace mi publicidad? De mis mejores contenidos orgánicos. Entonces, claro, hay que estar probando.
Entonces, yo me tuve que reprogramar mentalmente. Soy una divulgadora, soy una divulgadora, estoy practicando como comunicadora. Cada vez que hago un vídeo me hace una mejor… O sea, literalmente me lavé el cerebro para yo poder entender que crear contenido no era una tarea menos importante en la lista, sino probablemente es de las más importantes que yo tenga que hacer. Entonces, tuve que ir haciendo cambios. Pero si le puedo decir algo, señores, experimenten, permítanse cambiar de idea. Eso no te hace una persona inestable. Yo creo que eso te hace una persona real, te hace una persona humana.
La publicidad como socia
Vilma Núñez: Y luego otra cosa, mi corazón, es que nosotros somos aquí muy propublicidad. Entonces, yo te voy a decir la verdad, ustedes pueden escuchar a quien les da la gana, pero esa gente que pone: «Y todo orgánico». Bueno, bueno, ¿qué te puedo decir? ¿Cómo me dices que si yo puedo poner publicidad puedo ganar más y no la voy a poner? Entonces, entiendan algo, Meta es tu socio en este negocio. En el negocio de la marca personal y de las empresas, Meta, Google son tus socios, mi corazón. ChatGPT, tu socio. Todo lo que te ayude a potenciar.
Entonces, cuando a ti se te haga viral un reel, que es viral, que le fue bien, no es que dije que tuvo millones nada más. ¿Por qué tú no le metes? «No voy a salir este fin de semana. Déjame yo no tomarme esa copa y meterle esos diez dólares a ese vídeo». Porque si ya funcionó sin plata, ¿cómo puede funcionar con plata? Pero ese es el tema. Otra vez, ahí yo te pregunto: ¿de verdad lo quieres? Porque a veces tus gastos no hacen match con lo que tú dices que tú quieres. Entonces, mucha gente me dice que quiere muchas cosas de la marca personal, pero no invierte en su marca personal.
Invertir tiempo o dinero
Vilma Núñez: Y hay que invertir. Cuando no tienes plata, tienes que invertir tiempo. Y si puedes tener las dos, es una bendición, pero no todos comenzamos así. Yo comencé pagando con mi tiempo. Como no pagaba dinero porque tenía una mentalidad de escasez de latina, yo lo pagaba todo con tiempo. No pagaba un plugin de WordPress, tenía que pasar cuatro horas haciendo yo el proceso hasta que me mentalicé, fui cambiando, fui consiguiendo resultados y pagaba el plugin de diez euros, luego el de veinte. Pero cuando no tienes dinero, tienes que pagar con tiempo y es la ley de vida, ¿vale?
Y a las que no quieren como sentir que están trabajando demasiado, lo que yo hago, chicos, es cuando mi hija duerme, pues aprovecho, ¿sabes? O sea, cuando ya está en el colegio, pues aprovecho. Lo que pasa es que si tú haces un análisis de tu día, al final de la semana, tú sabes todo el tiempo que perdemos en cosas absurdas, en cosas absurdas. O cuánto tiempo tú te pasas scrolleando en redes sociales. Si tú ese tiempo de consumir lo dedicaras a crear, ¿cómo estaría tu marca personal? Ahí te dejo con esa reflexión.
[Interlocutor/a sin identificar]: Sí, muy bien.
Cierre del podcast: Muchas gracias por escuchar Madres Reinventadas. Si has disfrutado del episodio de hoy y no quieres perderte los siguientes, no olvides suscribirte a nuestro pódcast en la web madresreinventadas.com [dirección por verificar]. Te esperamos la semana que viene.